miércoles, 28 de mayo de 2014

LAS VACUNAS NO PRODUCEN AUTISMO. DATOS DEFINITIVOS



El autismo es un conjunto de trastornos caracterizados por un deterioro grave del desarrollo. Afecta a la socialización, comunicación y a las emociones. Se manifiesta con conductas inusuales y repetidas. Es de causa desconocida aunque se sabe que tiene un fuerte componente hereditario. No es sinónimo de retraso mental aunque pueden asociarse. En España se estima que uno de cada 200 niños sufre autismo. En el pasado se ha intentado poner en relación la vacunación triple pírica (sarampión, parotiditis y rubéola) o la presencia de conservantes como mercurio o tiomersal en las vacunas con el autismo.

En 1998 el doctor Wakefield publicaba en la revista Lancet un artículo relacionando la vacunación triple virica y el desarrollo de autismo. Esto generó una alerta mundial que sigue aún viva. El estudio se demostró falso y, aún así, es la base de toda una filosofía de vida de miles de personas en el mundo que no vacunan a sus hijos, los antivacunas. Andrew Wakefield fue encontrado culpable de fraude y se le prohibió volver a ejercer la medicina. 

El estudio es totalmente falso, toda la comunidad científica lo sabe. Sin embargo, Andrew Wakefield sigue dando conferencias por el mundo y ganando grandes cantidades de dinero divulgando una mentira científica que se ha demostrado muy peligrosa. 

No vacunar a los niños los expone a contagiarse de peligrosas enfermedades. Y los riesgos no son sólo para ellos ya que exponen a esos gérmenes a otras personas que por edad o problemas de salud no han sido vacunados todavía o no pueden serlo. Enfermedades como el sarampión, las paperas o la poliomielitis rebrotan en el mundo cuando deberían estar erradicadas o muy cerca de estarlo. 

El caso de la poliomielitis es algo distinto. Sólo existían casos en pocos países, como Afganistan, Pakistan y Nigeria. Indignos motivos políticos y religiosos han hecho que se detengan campañas internacionales para la vacunación de su población infantil, incluso con asesinatos de personal sanitario encargado de la vacunación. Como la enfermedad no estaba erradicada ha rebrotado y se ha extendido por muchos países africanos. De ahí, está siendo exportada a otros lugares del mundo. La OMS (organización mundial de la salud) está gravemente preocupada por estos hechos. 

Volviendo a la relación de la vacunación y el autismo. En los últimos días se ha publicado un macroestudio en la prestigiosa revista Vaccine. En él analizan un grupo de estudios sobre las reacciones adversas a las vacunas en todo el mundo. 

Estudio.
Vamos a comentar el diseño del estudio en primer lugar. Es un meta-análisis. En estos estudios se recogen datos de otras publicaciones médicas y se analizan conjuntamente. De ese modo, al analizar todos los estudios juntos las conclusiones son más globales y de más calidad. Se hace una búsqueda bibliográfica para encontrar los trabajos más relevantes en el tema a tratar y posteriormente se analizan siguiendo un método estadístico. 



Se seleccionaron datos de 5 estudios con diseño de cohortes. 2 daneses, 1 del Reino Unido, 1 de Japón y 1 de EEUU. En total se han analizado datos de aproximadamente 1.250.000 individuos. El diseño de cohortes recordamos que es en el que se analiza una población siguiéndola en el tiempo y anotando los efectos con el paso del mismo. Se selecciona al principio a dos grupos según la exposición que estamos estudiando. En estos casos, estar vacunado y no estarlo. Con el tiempo se van anotando los efectos que van apareciendo, en este caso, los diagnóstico de autismo. 

El meta-análisis incluye también 5 estudios con diseño de casos y controles. 2 en EEUU, 1 en Polonia, 1 en el Reino Unido y otro en Japón. En total han sido analizados datos de unos 10000 individuos. 
El diseño de casos y controles es distinto. Aquí la población se divide según tiene o no el efecto que queremos estudiar, en este caso el autismo. A partir de ahí se analizan sus antecedentes para valorar estadísticamente las exposiciones que han tenido en el pasado y su relación con el efecto estudiado. Un grupo padece autismo y el otro no. El grupo control es similar en todas las características posibles (edad, sexo, otras exposiciones) salvo las que estamos estudiando.


Resultados
Ni la vacunación triple vírica, ni la presencia de mercurio o thiomersal en las vacunas tienen relación con la aparición de autismo ni otros enfermedades de la esfera autista. 




En la gráfica vemos que los datos están todos alrededor del valor 1. Vamos a explicar esto. Un odds ratio de 1 significa que la exposición que estamos analizando (vacuna, mercurio o thiomersal)  no afecta a la presencia del efecto estudiado (autismo). Ni lo aumenta ni lo disminuye. No tiene ningún efecto. Un odds ratio de 2 significaría que el autismo es 2 veces más frecuente entre los vacunados y un dato de 0,5 que sería la mitad de frecuente. 
Podéis ver que se representan infervalos. Si ese intervalo incluye al 1 podemos decir que no hay efecto demostrable entre la exposición a vacunas y el autismo. En rojo se representan los datos agrupados de cada categoría. 


Conclusiones.
No existe ninguna evidencia de relación entre vacunación y autismo. La presencia de mercurio y conservantes como el tiomersal en las vacunas tampoco tiene relación con el autismo. 

Los autores no declaran tener ningún conflicto de interés.

La vacunación es un gran método de defensa frente a graves enfermedades infecciosas pero se trata de un medicamento, y por tanto, puede tener efectos secundarios. Sin embargo es la mejor manera de combatir estas enfermedades. Con la costumbre de no verlas en nuestros niños nos hemos forjado la idea de que son procesos banales. No lo son, pueden tener terribles consecuencias como incapacidad, dolor y muerte. 

Autores:
EAP Azuqueca de Henares
Raúl Piedra Castro
Natividad González Zayas
Pilar Gimeno Minguez
Blanca Baños Galvez

viernes, 2 de mayo de 2014

VIAJAR EN AVIÓN. JET LAG



El Jet lag son los síntomas ocasionados por la alteración del "reloj corporal interno" y los ritmos circadianos que controla dicho reloj. Estos síntomas se producen cuando se atraviesan varias zonas horarias. Puede provocar indigestión, trastornos de la motilidad intestinal, malestar general, somnolencia durante el día, dificultad para dormir y reducción de las facultades físicas y mentales.

No puede prevenirse pero hay formas de disminuir sus efectos.

-Estar lo más descansado posible antes de la partida y aprovechar cualquier oportunidad para descansar durante los vuelos de media y larga distancia.

-Tomar comidas ligeras y limitar el consumo de alcohol. La cafeína debe limitarse a las cantidades normales y evitarse en las 4-6 horas anteriores al periodo de sueño previsto.

-En el destino, intentar crear un ambiente propicio para el descanso y dormir la cantidad de tiempo más parecida posible a lo que duerme normalmente durante las 24 horas posteriores a la llegada. Se cree necesario un bloque mínimo de 4 horas de sueño durante la noche local, para que el reloj corporal interno pueda adaptarse a la nueva zona horaria. Si es posible, conseguir el tiempo total de sueño realizando pequeñas siestas cuando se siente sueño durante el día. El ejercicio diurno puede ayudar a facilitar el sueño nocturno.

-El ciclo de luz y oscuridad es uno de los factores más importantes para fijar el reloj interno. Una exposición oportuna a la luz diurna, preferentemente la luz del sol, en el destino, generalmente ayuda a adaptarse.

-Las pastillas para dormir de acción corta pueden ser de ayuda. Sólo deben usarse siguiendo recomendaciones médicas, y no deben tomarse de forma habitual durante los vuelos ya que pueden incrementar la inmovilidad y, por tanto, el riesgo de desarrollar trombosis venosa profunda.

-No siempre es aconseja ajustarse a la zona horaria local en el caso de viajes cortos de 2-3 días porque el reloj corporal no tiene tiempo de sincronizarse a la nueva zona horaria.

-Las personas reaccionan de manera diferente a los cambios de zona horaria. Las personas que viajan con frecuencia deben aprender como responde su propio organismo al cambio y adoptar hábitos en consecuencia.

Imagen. www.boeing.es/

Para aquellos de vosotros que sepáis inglés y queráis consultar un resumen de consejos a viajeros la Aerospace Medical Association tiene un tríptico que está muy bien en el siguiente link:

HEALTH TIPS FOR AIRLINE

Autores:
EAP Azuqueca de Henares
Dra. Lucía Gonzáles-Tarrío Polo
Dra. Rosa de la Peña Ingelmo

miércoles, 2 de abril de 2014

TRATAMIENTO DE LA ENFERMEDAD CELIACA


Gluten

El tratamiento de la enfermedad celiaca es la dieta sin gluten que se debe iniciar siempre tras la confirmación del diagnóstico.
Deberá mantenerse a lo largo de toda la vida, es decir de forma permanente y estricta.
En la infancia, la respuesta tras la supresión del gluten en la dieta, suele ser muy rápida, produciéndose un retroceso apreciable en los síntomas clínicos diarios. Sin embargo en el adulto la mejoría es mucho más larvada y lenta sin apreciar grandes cambios clínicos.

Como norma general la dieta sin gluten se basará en el consumo de productos naturales y frescos libres de gluten:
  • Leche
  • Carnes
  • Pescados
  • Huevos
  • Frutas
  • Verduras
  • Legumbres y Cereales permitidos: maíz, arroz, mijo y sorgo


Se eliminará de la dieta cualquier producto que lleve como ingrediente TRIGO, CEBADA, CENTENO y AVENA. El consumo de pequeñas cantidades de gluten de forma continuada puede dañar severamente las vellosidades intestinales.

Los celiacos obtienen los hidratos de carbono necesarios a través del arroz, maíz, patatas y legumbres o bien de los productos elaborados específicos para celiacos.
En teoría la dieta sin gluten parece sencilla pero en la práctica no es así:
  • Por la posibilidad de ingestión involuntaria de gluten por parte del paciente en productos sobre todo manufacturados.
  • La contaminación con harina de trigo de los alimentos que por naturaleza no contienen gluten.
  • Necesidad de comer fuera de casa, en comedores escolares o comidas durante viajes (en restaurantes o hoteles).
  • Personal poco adiestrado en el conocimiento de esta enfermedad (cada vez menos).
  • Los medicamentos puedes llevar harinas o almidones en sus excipientes.
  • Elevado precio de los productos específicos para celiacos.

En ocasiones esta dieta conlleva poco residuo y contribuye a alterar el ritmo intestinal contribuyendo a aparecer o a empeorar en estreñimiento. Por tanto se recomienda:
  • Beber abundante líquido
  • Tomar 2-3 raciones de verduras y hortalizas al día
  • Tomar 2-3 raciones de fruta al día, crudas
  • Tomar legumbres 3 veces a la semana
  • Consumir productos integrales
  • Hacer ejercicio físico

Evitar el consumo de productos manufacturados o en caso de consumirlos comprobar siempre en la etiqueta que entre los ingredientes no figuren: gluten, cereales, harina, almidón, almidones modificados (E-1404, E-1412, E-1414, E-1422, E-1442, E-1410, E-1413, E-1420, E-1440, E1450), proteína vegetal, hidrolizado de proteína vegetal, malta, jarabe de malta.

Como norma general deben evitarse los productos a granel o artesanales que no están etiquetados.
Se evitará freír alimentos sin gluten en aceites donde previamente se hayan frito con gluten (contaminación). 
 
Evitar el consumo de productos sin gluten en panaderías que también realizan productos con gluten por el alto riesgo de contaminación.
Ante la duda de si un producto puede contener gluten, no consumir.
Es aconsejable que los alimentos específicos sin gluten se almacenen en espacios distintos al resto.
La superficie dedicada a la preparación de la comida del celiaco debe ser distinta a la del resto de la comida con gluten.

Autores:
EAP Azuqueca de Henares
Maria Luisa Valle Gimenez
Antonio Nogué Morera

martes, 1 de abril de 2014

VIAJAR EN AVIÓN: TROMBOSIS VENOSA PROFUNDA


La contracción de los músculos de las piernas es un factor importante que ayuda a mantener el flujo de sangre a través de las venas de las piernas. La inmovilización prolongada puede provocar un estancamiento de la sangre en las piernas. Se sabe que la inmovilización es uno de los factores que puede provocar el desarrollo de coágulos de sangre en una vena profunda, conocido como "trombosis venosa profunda" o TVP. Las investigaciones han demostrado que la TVP puede ocurrir como resultado de la inmovilización prolongada durante un viaje largo, ya sea en coche, autobús, tren o avión. Los resultados de los estudios epidemiológicos indican que el riesgo de TVP es aproximadamente el doble o el triple después de un vuelo de duración media (más de 4 horas) y también en otras formas de inmovilidad prolongada. El riesgo aumenta con la duración del viaje y con múltiples vuelos dentro de un periodo corto de tiempo. En términos absolutos, un promedio de 1 viajero de cada 6.000, sufrirá TVP en un vuelo de duración prolongada.

En la mayoría de los casos los trombos son pequeños y no provocan síntomas, se disuelven gradualmente sin consecuencias a largo plazo. Los más grandes pueden ocasionar hinchazón de la pierna, sensibilidad en la zona y dolor. En ocasiones parte del trombo se puede desprender y desplazarse a través del torrente sanguíneo hasta el pulmón. Esto se conoce como embolismo pulmonar y puede provocar dolor en el pecho, dificultad respiratoria y en casos graves, hasta la muerte súbita. Ésto puede ocurrir horas, incluso días, después de la formación del trombo en la pierna.

El riesgo de desarrollar TVP durante los viajes aumenta cuando intervienen otros factores de riesgo añadidos:

  • TVP o embolismo pulmonar previos
  • Historia familiar de TVP o embolismo pulmonar
  • Uso de anticonceptivos orales o terapia hormonal sustitutiva con estrógenos
  • Embarazo
  • Cirugía o traumatismo reciente, especialmente en abdomen, región pélvica o piernas
  • Cáncer
  • Obesidad
  • Ciertas anomalías genéticas de la coagulación de la sangre

La TVP es más frecuente en las personas mayores. Algunas investigaciones sugieren mayor riesgo en fumadores y pacientes con varices.

Es aconsejable que las personas con uno o más factores de riesgo pidan consejo específico a su médico antes del viaje.

Precauciones generales para viajeros de riesgo.


  • Moverse por la cabina durante el vuelo
  • Muchas aerolíneas dan consejos útiles sobre ejercicios para realizar en el asiento durante el vuelo
  • El equipaje de mano no lo sitúe donde pueda obstaculizar el movimiento de piernas y pies.
  • Use ropa suela y cómoda
  • No se aconseja de forma generalizada tomar aspirina con el único objetivo de prevenir la TVP relacionada con los viajes
  • A los viajeros con más riesgo de desarrollar TVP se les puede recetar tratamientos específicos y para obtener asesoramiento deberán consultar con su médico

Imagen. www.boeing.es/

Para aquellos de vosotros que sepáis inglés y queráis consultar un resumen de consejos a viajeros la Aerospace Medical Association tiene un tríptico que está muy bien en el siguiente link:

HEALTH TIPS FOR AIRLINE

Autores:
EAP Azuqueca de Henares
Lucía González-Tarrio Polo
Rosa de la Peña Ingelmo

viernes, 28 de marzo de 2014

VIAJAR EN AVIÓN: CONSIDERACIONES SANITARIAS. PRIMERA PARTE



La Organización Internacional de la Aviación Civil prevé que durante las próximas dos décadas se duplique el número de vuelos de larga distancia. Viajar por vía aérea expone a los pasajeros a una serie de factores que puede afectar su salud. Los viajeros con problemas médicos preexistentes y aquellos que precisan asistencia médica tienen más probabilidades de verse afectados y deben de consultar con su médico con suficiente antelación antes de viajar. Los riesgos sanitarios asociados con el viaje en avión se pueden minimizar si el viajero o planifica cuidadosamente y adopta algunas sencillas precauciones antes, durante y después del vuelo. 


A continuación exponemos los diversos factores que pueden afectar a la salud y bienestar de los viajeros por aire. 

Oxígeno e hipoxemia. 

Aunque las cabinas de los aparatos están presurizadas, la presión del aire en la cabina, durante el vuelo, es más baja que la presión del aire a nivel del mar. A una altitud típica de crucero de 11.000-12.000 metros, la presión del aire en la cabina equivale a la presión del aire en el exterior a 1.800-2.400 m sobre el nivel del mar. En consecuencia, la sangre absorbe menos el oxígeno (hipoxemia) y los gases en el interior del cuerpo se expanden. Los efectos de una presión de aire reducida en cabina son normalmente bien tolerados por los pasajeros sanos. 

Los pasajeros con determinados problemas médicos, especialmente problemas de corazón o de los pulmones y afecciones de la sangre como ciertas anemias severas (en particular la drepanocitosis) pueden no tolerar esa disminución en la presión de oxígeno. Estos pacientes deben ponerse en contacto con antelación con la compañía aérea para disponer durante el vuelo de un suministro adicional de oxígeno durante el vuelo. La compañía generalmente aplica un cargo adicional a este servicio. 

Expansión de gases

Cuando el avión gana altitud la reducción de la presión del aire de la cabina hace que los gases se expandan. Y de la misma forma cuando el avión pierda altitud para aterrizar los gases se contraen. Estos cambios pueden tener consecuencias en los lugares donde hay aire retenido en el cuerpo. Durante el ascenso del avión el aire escapa de los oídos y los senos paranasales produciendo a veces sensación de taponamiento. Cuando el avión pierde altura el aire tiene que volver de nuevo al oído y los senos para igualar la presión a ambos lados del tímpano. Si esto no ocurre se produce a veces sensación de taponamiento y dolor. Tragar, masticar o bostezar generalmente alivian estas molestias. En el caso de los bebés darles de comer o ponerles un chupete les puede aliviar los síntomas.

Las personas con infecciones de los oídos, la nariz o los senos paranasales deben evitar viajar. La imposibilidad de movilizar el aire e igualar las presiones a ambos lados del tímpano ocasionarán dolor e incluso pueden llegar a producir lesiones, como perforaciones del tímpano. Si no pueden retrasar su vuelo se aconseja usar gotas descongestionantes nasales antes de despegar y de aterrizar para aliviar las molestias y prevenir las complicaciones. 

Mientras el avión asciende el gas del abdomen se expande, generando molestias, generalmente leves. 

Algunas cirugías (por ej. la cirugía abdominal), algunos tratamientos (por ej. el tratamiento del desprendimiento de retina) o pruebas diagnósticas pueden provocar la introducción de aire en alguna cavidad corporal. Los viajeros que se hayan sometido a estos procedimientos deben consultar con su médico cuánto tiempo debe esperar antes de emprender un viaje en avión. 

Humedad del aire

La humedad relativa del aire de la cabina del avión es baja (en torno al 20%). La baja humedad provoca molestias pero no verdaderos problemas de salud. Ocasiona sequedad de piel, molestias en los ojos, la boca y la nariz. Se aconseja usar crema hidratante, spray nasal salino y usar gafas en vez de lentes de contacto para aliviar o prevenir las molestias oculares. 

Mareo (cinetosis)

El mareo en los viajeros de avión es raro salvo en casos de turbulencias fuertes. Los viajeros que los sufren deben solicitar asientos en la sección media de la cabina. Si lo precisan pueden solicitar a su médico medicación antes de volar y deben evitar el alcohol durante el vuelo y las 24 horas previas. 

Submarinismo

Los practicantes de submarinismo no deben volar excesivamente pronto después de bucear, dado el riesgo de desarrollar síndrome de descompresión debido a la presión reducida en la cabina del avión. Se recomienda no volar hasta pasadas 12 horas de la última inmersión y prolongar este periodo hasta 24 horas si se han hecho múltiples inmersiones o alguna inmersión ha requerido paradas de descompresión durante el ascenso. Los submarinistas viajeros que quieran ampliar la información pueden buscar consejo especializado en las escuelas de submarinismo.

http://www.diversalertnetwork.org/medical/faq/Defalt.aspx

En las siguientes entradas trataremos otros temas de salud relacionados con los viajes en avión. 

Imagen. www.boeing.es/

Para aquellos de vosotros que sepáis inglés y queráis consultar un resumen de consejos a viajeros la Aerospace Medical Association tiene un tríptico que está muy bien en el siguiente link:

HEALTH TIPS FOR AIRLINE

Autores:
EAP Azuqueca de Henares
Dra. Lucía González-Tarrío Polo
Dra. Rosa de la Peña Ingelmo




jueves, 27 de marzo de 2014

VACUNA DE LA VARICELA. POR EL FIN DEL BLOQUEO DE SU USO




Hablamos de la vacuna de la varicela y la reciente polémica sobre el acceso a la misma.

Hay comunidades autónomas donde está incluida en el programa de vacunación (Navarra, Ceuta y Melilla). Madrid la sacó del calendario vacunal el pasado 1 de enero. En Castilla la Mancha no está incluida en su calendario de forma general y sólo se administra a los niños que al cumplir 12 años no han pasado la varicela.

Está disponible para su dispensación en farmacias en los territorios donde sigue incluida en el calendario. En el resto de España es difícil de encontrar tras un reciente comunicado de la agencia española del medicamento.
La agencia española del medicamento (AEMED) es un organismo del Ministerio de Sanidad que regula la evaluación y autorización de medicamentos de uso humano y veterinario. Recientemente ha emitido un comunicado donde analiza el uso de la vacuna Varivax y lo considera excesivo. No hay ningún cambio respecto a su autorización pero de hecho son difíciles de encontrar en las farmacias. Su agencia superior, la European Medicines Agency (EMA), mantiene su autorización y recomendación.

AEMED adopta medidas de difícil defensa y propias de países menos desarrollados. Por un lado autoriza la comercialización de los llamados medicamentos homeopáticos (sin ninguna utilidad terapéutica demostrada) y por otro elimina de las farmacias por decreto una medida preventiva con sólidos fundamentos científicos y amplia experiencia como la vacuna de la varicela. Es absurdo que considere uso excesivo la vacunación de la varicela por debajo de los 12 años. A esa edad más del 80% de los niños ya han pasado la enfermedad. Quizá consideran la varicela una enfermedad banal y exenta de complicaciones. Sí, es banal en la mayoría de los casos, pero no está exenta de complicaciones.

Parece que han confundido no financiar un fármaco, la vacuna, con no recomendar su uso. Siguiendo ese criterio deberían desaparecer de las farmacias los laxantes o los antiácidos, por ejemplo, que recientemente salieron de la financiación pública con receta médica oficial y además prohibir su uso.

Por otro lado se atenta contra la libertad de prescripción de los profesionales sanitarios. A partir de ahora podremos recetar o recomendar a nuestros pacientes lo que se le antoje a las autoridades sanitarias en cada momento sin basarse en la evidencia científica.

El ciudadano percibe información contradictoria. Si es una vacuna que ha estado incluida en el calendario vacunal de algunas comunidades autónomas, ¿por qué de repente desaparece de las farmacias? ¿es mala para la salud?

Si en la situación actual no podemos permitirnos la financiación pública de la vacunación universal contra la varicela, de acuerdo. Pero eso no implica que se prohiba el acceso a los ciudadanos a una medida preventiva importante para la salud propia y de la comunidad.

Vacunar beneficia al que se vacuna, pero si se alcanza un porcentaje suficiente de la población el beneficio alcanza a los no vacunados. En ellos la probabilidad de enfermar disminuye porque al circular menos el virus y al haber menos enfermos, las infecciones (y sus complicaciones) descienden. Hay pruebas de ello.

Hemos recogido datos epidemiológicos publicados sobre la varicela. Hasta el 15% de los contagios en niños de 1 a 4 años tiene complicaciones que pueden requerir ingreso y hay mortalidad atribuible a casos de varicela todos los años. Entre 2003 y 2007, en España, ha habido entre 6 y 14 muertes anuales por varicela o sus complicaciones. Deben considerarse muertes potencialmente prevenibles puesto que tenemos la herramienta para evitarlas, la vacuna. (1)

Hemos asistido en los últimos años a una carrera política de competencia entre comunidades autónomas donde se presumía de incluir vacunas en el calendario propio que el vecino no tenía. Ahora no solo las eliminamos del calendario (como Madrid) sino que las erradicamos de las farmacias.

¿Por qué no se sientan nuestros políticos y crean un calendario vacunal único en España de una vez por todas?. ¿Qué diferencia hay entre un niño de Navarra y otro de Castilla la Mancha para que se vacunen de forma distinta?. Si hay comunidades ricas y pobres, ¿de verdad es en la vacunación de los niños donde hay que ahorrar?. Y por último ¿Es tan difícil dejar a los profesionales sanitarios participar en su elaboración para aplicar criterios de evidencia científica y no sólo criterios economicistas?

(1) Fuente. Rev. Esp. Salud Pública V83 N5 Madrid Sep-oct 2009

Autores:
Raúl Piedra Castro

VARICELA


Varicela
 
Recientemente ha sucedido la muerte de una niña que sufría varicela en España. Ha saltado a los medios de comunicación por la tragedia que supone, además de la polémica sobre su atención y la reciente prohibición de la suministración en las farmacias españolas de la vacuna contra la varicela por parte del Ministerio de Sanidad. No queremos entrar en la polémica de la atención sanitaria porque no conocemos todos los datos y además no es nuestra misión. Lo que sí queremos es aprovechar la oportunidad para hablar de la varicela, explicar su naturaleza y potencial gravedad.

Queremos dejar clara nuestra postura en contra de la medida del Ministerio de prohibir la venta de la vacuna en farmacias. Con el fin de no extendernos demasiado explicaremos más acerca de la situación creada con la vacuna en la siguiente entrada del blog dedicando esta a la varicela en general.
Comenzamos por describir la propia infección. Es una infección por un virus del grupo herpes . A este grupo pertenecen hasta 8 virus que producen patología en humanos. Los del tipo 1 y 2 son llamados herpes simple y producen el herpes labial, la conocida calentura, (preferentemente el tipo 1) y el herpes genital (preferentemente el tipo 2)
Nuestro virus de la varicela es el herpes tipo 3. Aparte de la varicela es el responsable de la aparición del herpes zoster (coloquialmente conocido como “culebrilla”), enfermedad que será objeto de otra entrada.

Es más frecuente en invierno y primavera pero puede darse todo el año. Se transmite por la inhalación de partículas del virus en gotitas de la respiración o tos de un paciente infectado. También es posible la infección por contacto directo con las vesículas de la piel al romperse ya que contienen muchos virus pero es un mecanismo de transmisión menos frecuente. Es de contagio muy rápido siendo frecuente que en una clase de la escuela tras aparecer un caso todos se infecten en poco tiempo.

Del aparato respiratorio pasa a los ganglios linfáticos y sangre, de donde termina distribuyendose hasta la piel donde produce las típicas vesículas de la enfermedad.

Cuadro clínico

El cuadro clínico típico consiste en una erupción en la piel. Antes de aparecer las lesiones cutáneas puede haber síntomas como fiebre, malestar general y pérdida de apetito.

Después aparece la erupción. Primero pequeños granos rosados que en poco tiempo se convierten en vesículas (granos de contenido líquido, se llaman ampollas cuando son de mayor tamaño). Pueden aparecer en cualquier sitio del cuerpo aunque suelen darse primero en tronco, cara y cuello. Las vesículas se abren de forma espontánea o por rascado (producen mucho picor) y se secan dejando una costra que cae en unos días.
Las lesiones aparecen en oleadas, no todas de una vez. Esto hace que al mismo tiempo veamos en el paciente lesiones en distinta fase de evolución. El paciente tiene granos, vesículas y costras al mismo tiempo en distintas partes del cuerpo.

Una pregunta frecuente es hasta cuándo es contagiosa. En general con las lesiones en fase de costra ya no es contagioso.

El diagnóstico es clínico porque las lesiones son típicas. Rara vez son necesarias pruebas de laboratorio.

Complicaciones

La varicela es una infección banal pero pueden aparecer complicaciones graves, en ocasiones mortales.

Infecciones de la piel. Ocurren por contaminación de las lesiones. El rascado las favorece. Es frecuente la aparición de otitis por sobreinfección de las lesiones alojadas en el conducto auditivo externo. En raros casos las bacterias que infectan la piel pueden introducirse en el cuerpo y producir infecciones serias como la sepsis y hasta la muerte.

Infecciones respiratorias. Puede ocasionar neumonía por el propio virus de la varicela o por bacterias.

Complicaciones neurológicas. Son poco frecuentes. Destacan la ataxia (trastorno, en el caso de la varicela transitoria, de la coordinación de los movimientos) y la encefalitis (inflamación el cerebro con las graves implicaciones que esto tiene).

Infección de la mujer embarazada. Es importante destacar la gravedad de la infección en mujeres embarazadas ya que el virus puede pasar al feto y producir malformaciones serias. Por esto nunca deben tener contacto mujeres embarazadas que no hayan pasado o no estén seguras de haber pasado la varicela con niños con el cuadro clínico activo.

Herpes zoster. En el adulto puede darse la infección por varicela si no la pasó de pequeño y la reactivación del virus que es el llamado herpes zoster. Este no requiere infección desde una fuente externa sino que es una reactivación del virus que queda tras la infección de pequeño acantonado en los ganglios sensitivos del organismo. Cuando se activa se distribuyen las lesiones de la piel por la zona responsable de el nervio cuyo ganglio está afectado.


Tratamiento


El tratamiento es sintomático. La fiebre debe tratarse con paracetamol, nunca con aspirina. El picor se trata con antihistaminicos orales.
No es preciso usar tratamiento contra el virus en la mayoría de los casos. Su uso está restringido a la población con más riesgo de complicaciones: Embarazadas, adultos con enfermedades respiratorias crónicas y pacientes con inmunodepresión (padecen enfermedades o toman fármacos que disminuyen la actividad del sistema inmune lo que ocurre con los fármacos contra el rechazo en caso de trasplante o enfermedades como el SIDA)

Sobre la vacuna, sus usos, y la polémica creada por su prohibición hablaremos en la siguiente entrada.

Autores:
EAP Azuqueca de Henares
Blanca Baños Galvez
Pilar Gimeno Minguez
Natividad González Zayas
Raúl Piedra Castro