lunes, 11 de agosto de 2014

FOTOPROTECTORES. QUE SON Y COMO USARLOS





La fotoprotección tiene como objetivo prevenir el daño que se produce en la piel por la exposición a la radiación ultravioleta del sol. Pero, ¿qué es un fotoprotector?, ¿qué componentes debe tener?, ¿cómo usarlo?. En esta entrada vamos a intentar responder a estas u otras preguntas.

Un fotoprotector es una sustancia o mezcla de sustancias que absorben, reflejan o dispersan la radiación ultravioleta. Actualmente incluyen otros componentes que nutren la piel y que reparan los daños de la piel o cumplen otras funciones, como la inactivación de los radicales libre tóxicos para los tejidos que genera una piel expuesta de forma excesiva al sol.


Composición de un fotoprotector

Un fotoprotector ideal debe ser seguro para la salud, ya que se aplica en grandes superficies corporales e incluso varias veces al día. Para asegurar su inocuidad siguen estrictos controles de calidad y deben cumplir exhaustivas normas estandarizadas y tests biológicos. De ese modo, al comprar un producto en la farmacia o en el supermercado podemos estar seguros de que su uso no supone riesgos.
Además de inocuo debe ser eficaz. Debe proteger de los riesgos del sol a corto plazo, como la quemadura solar, y los de largo plazo, como el fotoenvejecimiento y el desarrollo del cáncer cutáneo.

Actualmente los preparados comerciales son una mezcla de dos o más filtros solares combinados junto con los excipientes. Vamos a analizar los distintos filtros y comentar algo acerca de los excipientes.

- Filtros físicos

Son compuestos inorgánicos, polvo de tamaño microscópico de minerales, con propiedades ópticas que reflejan y crean una pantalla que evita que la radiación llegue a la profundidad de la piel. Actuan a modo de espejo que refleja la radiación. Los más usados son el óxido de titanio y el de zinc. Son inertes biológicamente. No tienen ningún efecto biológico y por tanto carecen de efectos secundarios. De hecho son los más usados en los fotoprotectores infantiles ya que son más seguros que los biológicos ya que no interactuan con el organismo.
Al formar una pantalla y ser un polvo mineral son menos cosméticos y dejan blanca la piel al aplicarse

- Filtros químicos u orgánicos

Son compuestos químicos que absorben la radiación ultravioleta transformándola en no dañina. Hay más de 20 reconocidos en la normativa de la unión europea. Algunos protegen más de la radiación UVB, otros de la UVA y también los hay mixtos. Algunos son cinamatos, salicilatos, etc.
Son mucho más cosméticos y mejor aceptados estéticamente.

- Filtros biológicos

No filtran la radiación ultravioleta. Son vitaminas C y E además de otros compuestos que actúan, al aplicarse tópicamente, disminuyendo la toxicidad oxidativa (los llamados radicales libres) en las capas profundas de la piel.

- Excipientes

Son las sustancias que aportan propiedades cosméticas al fotoprotector y su resistencia al agua, etc.Según los excipientes empleados se consiguen las distintas presentaciones. De forma general, y sin entrar en detalles, las formulas más líquidas y menos densas protegen menos que las más espesas y densas. Así, a igual potencia protectora teórica, un spray protegerá menos que una loción y ésta menos que una crema. Los preparados más potentes son los de tipo barra para aplicar en cicatrices, etc. 

¿Cómo se mide la eficacia de un fotoprotector?

Existen formas distintas de medir la protección contra la radiación ultravioleta UVB y la UVA. La más generalizada es el llamado FPS (factor de protección solar) que es aplicable solo a los UVB. Empezemos por este.

- Factor de protección solar. FPS

Es el cociente entre el tiempo de exposición que produce coloración roja de la piel con y sin fotoprotector. Es decir, si usamos un FPS 5 significará que podemos exponernos 5 veces más al sol para ponernos rojos que el tiempo en el que cogeriamos ese color exponiendonos sin protección. Todo ello medido a las 24 horas. Existe una forma estandarizada de medirlo que en Europa se llama COLIPA. 


La protección conseguida al subir el FPS no es lineal. Es decir, una crema con FPS 20 no protege el doble que una de FPS 10. En la gráfica siguiente lo podemos ver. 


Vemos que los fotoprotectores llegados a un nivel de FPS 30, aunque subamos no conseguimos proteger mucho más. La diferencia entre uno con factor 30 y uno con 50 es mínima. 

Se habla de:

-Protección solar mínima.         FPS 2 a 12
-Protección solar moderada.     FPS 13 a 29
-Protección solar alta               FPS 30 o superior


-Métodos de evaluación de la protección contra UVA

No existe una normativa como en el caso de UVB que estandarice el grado de protección. Existen distintos métodos que se pueden encontrar en la documentación de los productos que compramos. Es importante que nuestra crema incluya siempre protección UVA. Para que conozcais los nombres de los métodos son el IPD, PPD, FPA, etc. 

¿Que fotoprotector usar y cómo usarlo? 


-Fototipos

Los fototipos clasifican a las personas en función de su respuesta al sol y el riesgo de sufrir daños por el mismo. Así podemos distinguir: 

  • Fototipo I: personas de piel muy pálida, generalmente pelirrojos. Casi siempre se queman. Practicamente no se broncean nunca.
  • Fototipo II: personas de piel blanca, sensible. Normalmente de pelo rubio o claro. Apenas se broncean.
  • Fototipo III: personas con pelo castaño. Consiguen broncearse tras una fase de enrojecimiento. Es el más comun.
  • Fototipo IV: personas de pelo moreno o negro. Su piel es oscura y se broncean con rapidez al exponerse al sol directo.
  • Fototipo V:  personas cuya piel es más morena que la del fototipo IV.
  • Fototipo VI:  personas de raza negra 
En la aplicación fotoskin para dispositivos móviles que comentamos hace dos entradas tenéis disponible un test para averiguar vuestro fototipo.

Según el fototipo elegiremos el FPS. Será, como norma general, 30 o superior salvo en personas con fototipos altos (IV, V y VI) en las que será suficiente con un FPS 15. Cremas con FPS 5 o menor no deben ser consideradas fotoprotectoras.

-Cantidad y forma de aplicación

Todos los estudios demuestran que usamos poca crema y la aplicamos mal. La cantidad recomendada es de 2 miligramos por centímetro cuadrado corporal. Esto es difícil de calcular. Una aproximación es aplicar una cantidad que llenara la palma de la mano para todo el cuerpo como muestra la imagen.



Hay que aplicarla media hora antes de la exposición solar. Es incorrecto dar la crema en la misma piscina o la playa. Si lo hacemos así hay que esperar bajo la sombra media hora antes de exponernos al sol.

Otra cosa que se nos olvida es que hay que aplicar de nuevo cada dos horas y en la misma cantidad del inicio. Además, aunque nuestro fotoprotector sea resistente al agua, debemos aplicar en las zonas sensibles después de un baño prolongado.

En resumen usamos poca crema protectora y la usamos mal.

En la siguiente entrada daremos 10 consejos para finalizar esta serie que esperamos sea de utilidad. 

Autores:
EAP (Equipo de Atención Primaria) de Azuqueca de Henares
Raúl Piedra Castro
Natividad González Zayas
Blanca Baños Galvez
Pilar Gimeno Minguez

domingo, 27 de julio de 2014

FOTOPROTECCIÓN. NOCIONES BÁSICAS

Sol. Fuente: NASA

Hablamos hoy de la fotoprotección, esencial para la salud de nuestra piel. Primero comentaremos aspectos generales que debemos conocer para luego hacer 10 recomendaciones claras y concisas para nuestro día a día en verano y también en el resto del año. 

El sol no es una cara sonriente y amiga. Como reza un anuncio de televisión de estos días, es una bola de fuego que emite luz beneficiosa e imprescindible para la vida y radiación muy peligrosa para la salud.

La radiación que emite el sol tiene gran parte del espectro electromagnético. Va desde el infrarrojo, que nos proporciona calor, incluye la luz visible y en el otro extremo del espectro está la radiación ultravioleta.

La radiación ultravioleta va a ser la que nos desvele en nuestra lucha contra los daños derivados de la exposición solar. Hay tres tipos principales según su potencial energético y capacidad de penetración en los tejidos.

Radiación UVA. Ultravioleta A. Menos energética pero con mayor capacidad de penetración. Llega a las capas profundas de la piel y es la responsable principal del envejecimiento cutáneo producido por el sol. En las capas profundas de la piel su acción produce radicales libres que dan lugar a alteraciones que provocan arrugas y envejecimiento. Una pequeña parte es filtrada por la atmósfera pero incluso en un día nublado llega a nuestra piel. 

Radiación UVB. Ultravioleta B. A la inversa que la UVA es más energética pero penetra menos. Es las responsable del bronceado, la aparición de pecas y enfermedades como las cataratas o tumores malignos de la piel como el melanoma. Al ser más energética su poder de alteración de los tejidos es mayor y llegan a actuar sobre el ADN provocando reacciones de auto protección celular, como la fabricación de la melanina (filtro natural contra la radiación solar sintetizada por unas células llamadas melanocitos y responsable del bronceado). En ocasiones su daño es tan grande que puede afectar a los mecanismos genéticos de reproducción celular y generar tumores. 
Se filtran en gran parte por la atmósfera y su capa de ozono. Llega un pequeño porcentaje a la superficie y aún así es muy peligrosa.

Radiación UVC. Ultravioleta C. Es la más energética y maligna pero afortunadamente es filtrada por las capas altas de la atmósfera casi en su totalidad. 

La OMS (Organización Mundial de la salud) ha creado una escala, el ÍNDICE UV, que señala la cantidad de radiación de estos tipos que alcanza la superficie en una localización determinada y su capacidad para provocar lesiones en la piel. Se asigna una puntuación en función de la peligrosidad. 

La siguiente tabla lo muestra gráficamente




Tenemos a nuestra disposición servicios gratuitos en la web que nos permiten saber cono es el índice en nuestra localidad o destino turístico en un momento determinado. La web www.aemet.es nos permite hacer una búsqueda y nos da información detallada. Así podemos prepararnos eligiendo la ropa y protección adecuada. Os dejo el ejemplo de Azuqueca del día de hoy. 



En la siguiente entrada hablaremos de fotoprotectores, qué son y cómo usarlos. 

Autores:
EAP Azuqueca de Henares
Raúl Piedra Castro
Blanca Baños Galvez
Pilar Gimeno Minguez
Natividad González Zayas

sábado, 26 de julio de 2014

FOTOSKIN. APP DE DERMATOLOGÍA DE GRAN CALIDAD

Hace tiempo que no hablamos de una app médica para dispositivos móviles (tablets y smartphones). Aprovechando el verano y las recomendaciones sobre la exposición solar y su protección he tenido contacto con una aplicación dedicada al cuidado de la piel. Aunque está hecha por profesionales médicos está dirigida al público general. Además, para mejorar su difusión es gratuita y está disponible en las dos principales plataformas de dispositivos móviles, Android e iOS.



FotoSkin, que así se llama, indica que es una aplicación informativa y de autocontrol fotográfico pero que en ningún caso sustituye un diagnóstico profesional.

Tiene varios apartados:

MI PIEL


Contiene varios test sobre el estado y riesgo de nuestra piel. 






FOTOTIPO.(tipo de piel en función de la capacidad de reaccionar a la exposición solar).

Existen 6 fototipos según el tono de la piel, el color del pelo, etc. Hablaremos de ellos en el post específico de fotoprotección que estamos elaborando. Como es una parte esencial del programa he grabado el test  de un familiar en vídeo para que podáis comprobar lo sencillo que es y la información que da. Hay que recordar, a la hora de responder a las preguntas, que debemos dar la información de nuestra piel y su comportamiento en ausencia de protección solar (cómo reacciona al sol nuestra piel de forma natural)



RIESGO DE MELANOMA. Tumor maligno de la piel relacionado con el daño de la exposición solar. Por tanto, puede prevenirse con la medidas de protección solar adecuadas.

RIESGO DE DAÑO ACTINICO. Daños no malignos relacionados con la exposición solar. Entre ellos se cuenta el envejecimiento cutáneo. 

Son sencillos de hacer y proporcionan información importante sobre nuestro riesgo de enfermar. 

MI CONTROL

Permite tomar fotografías de nuestra piel y guardar las fotos para ver y comparar cambios en las lesiones. Requiere de registro previo con un email y una contraseña. Es muy sencillo. Tras introducir los datos de usuario y contraseña en la sección registrar nuevo usuario nos envían un mensaje a nuestra cuenta de correo electrónico con un link que nos confirma inmediatamente el registro.

Podemos hacer una foto de cuerpo entero o de una zona individual. Para mejor resultado las sucesivas fotos se deberán hacer con la misma posición corporal y en las mismas condiciones de luz. Si elegimos cuerpo entero nos indica paso a paso que zona debemos fotografiar y nos guía sin ninguna dificultad. Es realmente un registro bastante exhaustivo.








MI ENTORNO

Nos localiza en el mapa con el GPS del dispositivo y nos indica el riesgo asociado a la exposición solar en esa zona para este día concreto. 

MIS CONSEJOS

Aquí expone unos sencillos y útiles consejos asequibles a todo el mundo con información muy importante.

INFORMACIÓN MÉDICA

Se trata de un mini-tratado de Dermatología con imágenes y textos de las principales patologías por exposición solar. Tiene incluso un test que puede resultar interesante incluso para los profesionales médicos para actualizar conocimientos. Es un texto sencillo pero muy bien elaborado. 




En resumen, una aplicación que cumple varios objetivos muy bien. Ayuda a concienciar de la importancia del cuidado de la piel en el periodo estival y en toda época del año. Permite un autocontrol de las lesiones que a veces tanto nos preocupan. Y por último, puede proporcionar al profesional médico que atiende al paciente información con un patrón temporal de las lesiones del que no disponemos hasta ahora. En el mejor de los casos el paciente acude a la consulta con una foto hecha con el móvil de calidad pobre. Ahora podemos mejorar la atención con la ayuda de las nuevas tecnologías. 


He de advertir que la aplicación está realizada íntegramente por profesionales médicos dirigidos por el Dr. Sergio Vañó (Dermatólogo y coordinación de innovación en tecnologías médicas del Hospital Ramón y Cajal) y, aunque tiene el patrocinio de un laboratorio farmacéutico, su información es totalmente neutra y libre de intereses comerciales. La participación del patrocinador se limita a un icono en la parte inferior de la pantalla. 

Por último los links de descarga:

IOS. APP STORE
ANDROID. GOOGLE PLAY

Autores: 
EAP Azuqueca de Henares
Raúl Piedra Castro
Natividad González Zayas
Pilar Gimeno Minguez
Blanca Baños Galvez

martes, 8 de julio de 2014

RECOMENDACIONES PARA PACIENTES HIPERTENSOS

Seguimos con la presentación de los documentos de educación para la salud elaborados por el personal de enfermería de nuestro centro. Al final de la  entrada tenéis el enlace de visualización y descarga del documento. En esta ocasión un interesante resumen de información sobre hipertensión.




¿Qué es la hipertensión?

La OMS (Organización mundial de la salud) define hipertensión como una elevación crónica de la presión sistólica (máxima), diastólica (mínima) o ambas.
La presión arterial normal para un individuo sano debe estar por debajo de 140 mmHg para la máxima y de 90 mmHg para la mínima.
La medida de la presión arterial puede variar continuamente debido a una serie de factores. Para ser considerado como hipertenso deberá presentar valores elevados de presión arterial en varias medicones realizadas en días diferentes.

¿Existen riesgos asociados a la hipertensión?

La hipertensión puede ir asociada a complicaicones cardiovasculares como angina de pecho, infarto o insuficiencia cardiaca.
Es importante seguir las medidas preventivas que se citan a continuación para evitar el desarrollo de otras enfermedades asociadas que puedan afectar severamente tanto a la calidad como a la esperanza de vida del paciente.

Importancia del cumplimiento terapeútico
Los pacientes en tratamiento con fármacos deben cumplir correctamente dicho tratamiento, así como los cambios en el estilo de vida recomendados por los profesionales sanitarios

Cambios en el estilo de vida
  1. Mantener una dieta saludable, variada y equilibrada haciendo especial hincapié en la reducción del consumo de sal. Hay que tener en cuenta que la sal no sólo proviene del cocinado, sino que muchos alimentos la contienen.
  2. Evitar el sobrepeso
  3. Es muy importante el consumo de verduras y frutas frescas
  4. Disminuir el consumo de alcohol
  5. Abandonar el consumo de tabaco
  6. Practicar ejercicio físico, como caminar a buen ritmo, durante una hora diaria de forma regular
  7. Es importante tomar las cantidades adecuadas de calcio. Las recomendaciones diarias aconsejadas de calcio lo aportan 2 vasos de leche, 2 yogures o 60 gramos de quso bajo en sal
  8. Evitar tomar bebidas excitantes como café, té, colas o refrescos
  9. Si padece otras enfermedades crónicas como diabetes, colesterol o triglicéridos elevados, su presión arterial debe mantenerse por debajo de 130-80 mmHg
  10. Intentar combatir el estrés y mantener una vida más saludable
Alimentos aconsejados
  • Carnes poco grasas; conejo, pavo y pollo sin piel
  • Pescados frescos, preferentemente azul
  • Huevos, máximo 3 por semana
  • Leche y yogures desnatados
  • Pan y biscotes sin sal
  • Pastas y cereales, mejor integrales
  • Patatas y legumbres
  • Verduras y hortalizas frescas
  • Fruta natural
  • Aceite de oliva
  • Chocolate negro ocasionalmente
  • Frutos secos crudos: nueces, almendras y avellanas, de forma moderada
  • Condimentos: pimienta, pimentón, azafrán, canela, mostaza sin sal, hierbas aromáticas
  • Agua natural o mineral de baja mineralización
  • Caldos sin sal y desgrasados
  • Infusiones 
Alimentos desaconsejados

  •  Sal de cocina y mesa, incluso las recomendadas comercialmente para hipertensos (sal de magnesio o potasio)
  • Carnes saladas, ahumadas y crudas
  • Pescados ahumados, desecados, en conserva, congelados y marisco
  • Quesos curados
  • Aceitunas, pepinillos y demás encurtidos
  • Sopas de sobre, purés instantáneos y cubitos de caldo
  • Aperitivos envasados: patatas fritas, cortezas, cacahuetes, etc
  • Pastelería, bollería industrial y otros azúcares refinados
  • Mantequilla y margarinas saladas
  • Manteca, tocino y sebos
  • Aguas con gas y refrescos
  • Condimentos salados y salsas comerciales. Ketchup, mostaza o mahonesa
  • Conservas en general 
Formas de cocinado

  • Evitar comidas grasas como guisos, fritos o empanados
  • Cocinar carnes o pescados a la plancha, parrilla, asados, en microondas, hervidos, cocidos o al vapor
  • Cocinar al vapor en lugar de hervido, porque conserva el sabor natural y se presevan los nutrientes, vitaminas y minerales
  • Emplear potenciadores del sabor de origen natural: vinagre, limón, ajo, cebolla, cebolletas, puerros, especias o hierbas aromáticas
  • Utilizar aceite de oliva virgen, de forma moderada, ya que da un excelente sabor y tiene propiedades cardiosaludables
  • El aliño clásico (vinagre y aceite) puede ser aderezado o macerado con especias o finas hierbas para reducir el aporte de sal
  • Reducir la sal de los alimentos utilizando remojo prolongado, más de 10 horas, o doble cocción, cambiando el agua a mitad de la misma, en verduras, legumbres y pescados congelados o en conserva
  • Los vinos y otras bebidas alcohólicas flambeados hacen más sabrosas diversas recetas 
  • Si come fuera de casa, elegir del menú ensaladas y aves o pescados a la plancha en lugar de fritos o guisos
  • Si tiene que utilizar conservas, elija las que tienen bajo contenido en sal, como por ejemplo atún o aceitunas. También existen quesos fermentados con bajo contenido en sal
Autores:
Luis Miguel Alonso Calvente
Iván Aparicio de las Heras
Pilar Blanco Pérez
Montse Burgos López
Evangelina Encuentra Sanromá
Paloma Llorente Domingo
EAP Azuqueca de Henares

El enlace para visualización y descarga del documento es:  HIPERTENSIÓN ARTERIAL

jueves, 3 de julio de 2014

PREVENCIÓN DEL GOLPE DE CALOR


Iniciamos con el presente una serie de entradas dedicadas a temas de interés general para la población en relación con actividades preventivas. Se trata de información elaborada por el personal de enfermería de nuestro centro y que consideramos de especial interés.

Su formato es el de tríptico por lo que hemos habilitado el acceso directo para la visualización del mismo a través del enlace que colocaremos en cada entrada. 

El primer volumen de este material está relacionado con el golpe de calor y su lectura es de especial interés dadas las fechas en las que nos encontramos. Primeros trataremos el contenido y al final encontrareis el enlace al documento para su lectura y descarga.

¿Qué es un golpe de calor?

El golpe de calor aparece cuando el organismo no puede controlar su temperatura y ésta sube rápidamente. Se reconoce por:

- Piel roja, caliente y seca
- Dolor de cabeza, nauseas, somnolencia y sed intensa
- Confusión, convulsiones y pérdida de conciencia
- Una agresividad no habitual

¿Quién tiene más riesgo de sufrir un golpe de calor?

- Personas mayores de 65 años, especialmente los encamados
- Las personas que tienen enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus, EPOC, insuficiencia renal, deterioro cognitivo (Parkinson, Alzheimer) y personas con enfermedades psiquiátricas
- Los niños menores de cuatro años, especialmente los menores de 1 año
- Los trabajadores y deportistas que pasan varias horas en exteriores y en ambientes muy calurosos, sobre todo si hacen esfuerzos importantes

Síntomas de alerta

- Calambres musculares en brazos, piernas y abdomen
- Agotamiento por calor, que puede manifestarse como aturdimiento, debilidad e insomnio inhabitual

En estos casos es preciso dejar toda actividad durante varias horas, refrescarse y descansar en un lugar fresco. Además, beber abundante agua o zumos de frutas naturales. 

¿Qué hacer cuando las temperaturas son muy elevadas?

Protéjase del calor
- Evite salir a la calle y las actividades físicas más intensas como ejercicio, bricolaje, etc. en las horas más calurosas del día. 
- Si tiene que salir, procure caminar por la sombra, protéjase la cabeza con gorras o sombreros de paja, lleve ropa ligera, preferiblemente de fibras naturales como algodón o lino y de colores claros. Utilice sandalias o calzado abierto y proteja sus ojos con gafas de sol adecuadas
- Cierre las ventanas durante el día, especialmente aquellas expuestas al sol y aproveche para ventilar las horas más frescas
- En situaciones  de extremo calor reduzca las fuentes de calor doméstico como cocinas, electrodomésticos no imprescindibles
- Para evitar la sequedad del ambiente en el domicilio, coloque recipientes de agua en las habitaciones

Refrésquese
- Permanezca en su domicilio en las habitaciones más frescas
- Si esto no es posible acérquese a un lugar climatizado: biblioteca, centro comercial, centros de la tercera edad, que se encuentren próximos a su domicilio
- Dúchese o báñese varias veces al día para que su cuerpo se mantenga fresco. También puede humedecer sus ropas o utilizar paños húmedos
- No dejar a nadie en un vehículo cerrado y estacionado y menos en las horas centrales del día

Beba líquidos y coma fruta y verdura con frecuencia
- Beba bastante agua y con frecuencia, al menos 2 litros diarios aunque no tenga sed. Su cuerpo necesita agua para mantenerse hidratado
- No consuma nada de alcohol, pues altera la respuesta al calor y favorece la deshidratación. Evite las bebidas excitantes como el café, té, refrescos de cola y las bebidas muy azucaradas porque aumentan la eliminación de líquidos. Procure no beber líquidos excesivamente fríos
- No tome comidas calientes, copiosas o de digestión lenta. Aumente el consumo de frutas y verduras de temporada

Como adaptar la alimentación a las altas temperaturas

Todas las personas dependientes, mayores, lactantes, menores de tres años, están particularmente expuestas a la deshidratación y al golpe de calor con temperaturas elevadas. Se proponen consejos de consumo alimentario para evitar la pérdida de líquidos. Es preciso beber líquidos de manera suficiente pero evitando el exceso. 

Para personas mayores
- Beber como mínimo 1,5 litros de líquido, anticipándose a la sed incluso en problemas de incontinencia
- Para que el aporte líquido sea más variado tomar infusiones, gazpachos, compota de fruta, gelatinas, sorbetes helados, yogures, frutas ricas en agua
- No es aconsejable comer o beber alimentos muy fríos pues la sensación de sed se atenúa más rápido
- Si la persona come poco o menos que de costumbre, los aportes de líquidos de los alimentos debe compensarse con una mayor hidratación
-El aumento de la temperatura corporal requiere más hidratación. Aproximadamente medio litro más por grado

Para los niños
- Ofrecer agua fresca frecuentemente a todas las horas del día sin esperar a que manifiesten sed
- Por la noche ofrecerle agua cuando se despierte
- Priorizar los frutos frescos o en compota
- Ofrecer yogures cuando ya puedan tomarlos en la dieta y no exista contraindicación


Si observa que un persona padece un golpe de calor o lo sospecha llame al 112. 
Mientras tanto:
- Llevar a la persona a un lugar fresco
- Hacer que beba si está consciente
- Quitar la ropa
- Rociar su cuerpo con agua fresca
- Poner sábanas húmedas
- Provocar corrientes de aire



Autores:
Luis Miguel Alonso Calvente
Iván Aparicio de las Heras
Pilar Blanco Pérez
Montse Burgos López
Aurora Castro Correro
Evangelina Encuentra Sanromá
Paloma Llorente Domingo

EAP Azuqueca de Henares


El enlace para su visualización y descarga es el siguiente:             GOLPE DE CALOR